Epistemowikia
Revista «Hiperenciclopédica» de Divulgación del Saber
Segunda Época, Año IX
Vol. 8, Núm. 4: de septiembre a diciembre de 2014
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Archivo General de la Administración (Alcalá de Henares)

De Epistemowikia

Archivo General de la Administración.   Autor: Daniel Rodríguez Calvo  Licencia: CC-by-nc-nd 3.0 España
Archivo General de la Administración.
Autor: Daniel Rodríguez Calvo
Licencia: CC-by-nc-nd 3.0 España

Situado en la rotonda de Puerta de Aguadores de Alcalá de Henares, el Archivo General de la Administración (AGA) es, de los seis archivos existentes en nuestro país, el que conserva nuestra memoria histórica más reciente, ya que sus contenido se refiere fundamentalmente al siglo XX, y de manera especial a su segunda mitad, aunque también custodia un importante volumen de fondos de la segunda mitad del siglo XIX.

Es el tercer archivo del mundo en lo que a volumen se refiere, sólo sobrepasado por los Archivos Federales de Washington y la Cité des Archives de Fontenebleau. En sus miles de archivos se puede obtener cualquier antecedente sobre arquitectura, urbanismo, obras públicas, educación, cultura, turismo, economía, hacienda, justicia, etc…

El edificio, de planta triangular, es visible desde muchos puntos a su alrededor debido a su altura y a la ubicación en la que se encuentra, ya que junto a él se encuentra el antiguo recinto ferial, un terreno amplio y desprovisto de edificios.

Las zonas destinadas a depósito de documentos (los dos lados iguales del triángulo) están elevadas sobre pilastras en forma de palafito, lo que constituye una de las peculiaridades mas destacadas del edificio. Su capacidad total, en lo que a instalación de documentos se refiere, es de aproximadamente doscientos kilómetros de estantería no compacta.

La decisión de construir un edificio de nueva planta con la función específica de archivo intermedio fue responsabilidad del entonces Director General de Archivos y Bibliotecas, don Luis Sánchez Belda, que basó su proyecto en dos premisas fundamentales: la adecuación de la propia estructura del edificio a las funciones del nuevo archivo y la colaboración entre archiveros y arquitectos, lo que supuso un auténtico hito en la historia de las instalaciones de archivos. La inclusión de este proyecto entre los objetivos del II Plan de Desarrollo Económico y Social propició la aportación de inversiones insólitas en este campo con resultados decisivos que sentaron las bases del papel preeminente que España ocupa en el contexto internacional.

El proyecto del nuevo edificio fue realizado por el arquitecto don Juan Segura de Lago dando comienzo las obras en los últimos meses del año 1969. Los primeros ingresos de fondos se realizaron a finales de 1972, aunque las obras no finalizaron definitivamente hasta la primavera de 1973, sin embargo no fue inaugurado hasta el 27 de marzo de 1976.

Creado gracias al Decreto 914/1969 de 8 de mayo, se demostró que sus antecedentes se remontan al siglo XVI, ya que, por las funciones que se le encomiendan, es el heredero directo del Archivo General de Simancas de época de Felipe II. Este archivo recibía la documentación de los consejos y demás dependencias del gobierno. Debido a la distancia a la que se encontraba de la corte y al poco espacio del que disponía, se creó el Archivo General Central en 1858, instalado en el Palacio Arzobispal.

El Archivo General Central recibía documentación procedente de los Ministerios y de los organismos suprimidos tras la reforma de 1834. Transcurridos los plazos reglamentarios se hacían envíos de documentación al Archivo Histórico Nacional, hasta en agosto de 1939 un desafortunado incendio destruyó la práctica totalidad del palacio. Con ello, se perdió también la documentación del Archivo Central del Reino, así como una colección artística de incalculable valor.

Dicha desaparición supuso la acumulación de los documentos en los archivos centrales de los Ministerios e incluso, a veces, la destrucción de parte de la documentación por falta de espacio.

Cuando en [[[1969]]] se crea el AGA, éste consolida el Sistema Archivístico Español que ya existía de hecho desde el siglo anterior y regula los plazos para las transferencias entre los diferentes archivos del sistema. Así pues, se establece un plazo de quince años para que los Ministerios transfieran al AGA sus documentos, y un periodo de veinticinco años para que aquellos documentos que hayan perdido su validez administrativa y tengan carácter histórico sean transferidos al Archivo Histórico Nacional.

Todo esto supuso que el AGA en 1972 recibiera fondos de una manera masiva, y antes de que pudieran ser identificados tuvo que recoger los fondos de instituciones desaparecidas (Falange, Sindicatos, Sección Femenina...) y documentación de las antiguas colonias españolas en África.

El traslado de los Juzgados de Madrid a su actual ubicación en la Plaza de Castilla supuso un ingreso masivo de documentación judicial.

A pesar de la situación en que llegaron todos estos fondos y la escasez de personal, el Archivo se ha esforzado por satisfacer las necesidades tanto del investigador como del administrado en general. La saturación del espacio del Archivo Histórico Nacional impide que se realicen transferencias de documentación según los plazos arriba citados, motivo por el cual el AGA cumple en estos momentos las funciones de archivo intermedio e histórico, custodiando documentos que se remontan al siglo XVIII.

En la actualidad, el Archivo sigue tendiendo como fin esencial la recogida mediante transferencias regulares, de la documentación producida por la Administración General del Estado que, tras permanecer en sus respectivos archivo centrales, haya perdido la suficiente utilidad administrativa como para que el descenso en su índice de frecuencia de consulta aconseje su transferencia a un archivo intermedio.

Por otra parte, y como se expresaba en su decreto de creación, el Archivo General de la Administración tiene la misión de determinar qué fondos deben ser transferidos al Archivo Histórico Nacional y cuáles pueden ser propuestos para su eliminación a la Comisión Superior Calificadora de Documentos Administrativos.

Como el resto de los archivos estatales, tiene encomendadas las funciones de custodia, organización, descripción, conservación y difusión de los fondos en él depositados, en tanto que constituyen una parte importante del patrimonio documental español. En el desempeño de esas funciones, el Archivo ofrece los siguientes servicios:

  • Información a los usuarios sobre los fondos documentales custodiados y acceso a los mismos.
  • Consulta de documentación original.
  • Reproducción de documentación.
  • Servicios a la Administración (recepción de transferencias de documentación, préstamos administrativos y asesoramiento en todo lo relativo a tratamiento archivístico).
  • Servicio de antecedentes jurídico-administrativos, tanto a la administración como a los ciudadanos.
  • Colaboración con instituciones en actividades culturales y educativas (visitas guiadas, exposiciones, etc.)


Fuentes: Ministerio de Cultura, Cine y Letras.

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