Epistemowikia
Revista «Hiperenciclopédica» de Divulgación del Saber
Segunda Época, Año IX
Vol. 8, Núm. 3: de julio a agosto de 2014
Epistemowikia es parte de
Logotipo de CALA Virtual
CALAALA | Communitas | Evolvere
Editio | Epistemowikia | Exercitatio | Fictor | Flor
Epistemowikia no se hace responsable ni se identifica necesariamente con el contenido ni las opiniones expresadas por sus colaboradores.
La Universidad de Extremadura no se hace en ningún caso responsable de los contenidos publicados en Epistemowikia.
Ni la Asociación Conocimiento Comunal (CONOMUN) ni el Grupo de Investigación de Ingeniería Telemática Aplicada y Comunicaciones Avanzadas (GÍTACA) se hacen en ningún caso responsable de los contenidos publicados por terceros.

Inicio | La revista | Índex | Hemeroteca | Búsquedas | Quiénes somos | Contacto | Publica

Ojalá los libros fueran coches

De Epistemowikia

Autor: José Cervera
Fecha: 23 de abril de 2007
Fuente: Retiario (bitácora de José Cervera en blogs.20minutos.es)
Licencia: Creative Commons by-sa 2.1 España

¿Qué es más irritante, ser robado o que lo tomen a uno por idiota? En este día del libro nuestros políticos nacionales, de la mano de los europeos, han conseguido la rara hazaña de irritarnos a la vez por ambos conceptos. Por una parte crean una nueva tasa sobre los libros según cómo se usen: los que estén en bibliotecas pagarán extra. Por otro aseguran que en ningún caso será el usuario el que abone la tasa, puesto que los gobiernos central y autonómico se encargarán de su pago. ¿Y con qué dinero, cabe preguntar, con el sueldo de los señores diputados o europarlamentarios? No: con el de los presupuestos que sufragamos todos los ciudadanos con nuestros impuestos. Y todo para favorecer a unos particulares: en concreto a una industria anclada en una lógica perversa basada en controlar y cobrar una y mil veces el producto una vez vendido.

Para entenderlo, usemos una analogía: imagine que la venta de coches funcionase como la edición de libros o música. Usted compraría un coche, y lo pagaría, y sería suyo. Pero dentro de su precio se incluiría una compensación al fabricante por el negocio que pueda perder si le presta usted su coche a un amigo (canon por reproducción mecánica). Asimismo las empresas de alquiler de automóviles deberían indemnizar al fabricante por sus pérdidas, dado que quien alquila no compra (canon de bibliotecas). El fabricante también cobraría un tanto por litro de gasolina vendido, ya que la mayoría de la gasolina se usa en automóviles (canon por copia privada). Por fin, para llevar otras personas en su coche tendría que pagar otra vez (comunicación pública). Sin duda la industria automovilística solicitaría también duras leyes para acabar con la piratería, con tanta gente comprando gasolina sin canon, prestando el coche durante semanas o viajando con amigos sin pasar por caja. Incluso se hablaría de un diabólico invento llamado ‘ferrocarril’ capaz de transportar a miles sin pagar un euro por ningún concepto… un invento que la industria estaría intentando ilegalizar, o controlar, o mejor aún cerrar. Porque de lo contrario ¿qué sería de los pobres diseñadores de automóviles?

Pero claro, no es lo mismo. El gobierno no tiene entre sus funciones y objetivos el fomento del parque automovilístico, ni tiene un compromiso especial con los diseñadores de automóviles. Sí que tiene entre sus funciones y objetivos el fomento de la cultura , y entre sus compromisos uno muy especial con los autores, a través de sus representantes. Quizá tanta atención sea la causa última del desastre que se avecina: del modo como los defensores de la cultura y los encargados de su fomento se están cargando la industria cultural con leyes absurdas, contraproducentes e irritantes para sus clientes. Naturalmente, ningún político sería tan suicida como para fomentar así la industria automovilística. Pero la cultura es otra historia; debe ser protegida a toda costa. Hasta su destrucción total.

Licencia





Los contenidos de esta página están publicados bajo los términos de la licencia Atribución, compartir bajo la misma licencia 2.1 España de Creative Commons, conocida como CC-By-Sa 2.1 España.
El texto legal puedes verlo pinchando aquí
y un resumen en castellano pinchando aquí.


Herramientas personales